viernes, 17 de mayo de 2013

Días


Un viernes más en el que me quedaba en casa, un viernes más en el que la mente me dominaba, un día más en el que por falta de nada, lo deseaba todo, un día más en el que por no tener un manual, improvisaba mi vida lo mejor que podía. 

Puede que mis días ya no estuvieran llenos de muchas sonrisas, pero me bastaban con las pocas para ser feliz (Así no fuese por mucho). Tal vez ya no tenía tardes de cafés, ni noches de llamadas eternas. Ya no me abundaban las conversaciones y las palabras las había estado guardando con los años, por no tener con quien usarlas. Tal vez me estaba llenando más de libros que de personas. Tal vez, me había vuelto más soñadora, más introvertida, un tanto loca, impulsiva, peliona, menos linda y exageradamente distraída  Definitivamente muy pensativa,  callada, nerviosa, mal mirada, un poco mandona y menos tranquila. Puede que destruyera más de lo que intentaba armar. Que ahora estuviese más confusa, más perdida y sin sentido del espacio. Menos lógica y mucho más irracional, como el amor. 

Tal vez reconocía más los lugares de mis sueños  que los de la ciudad. Puede que el contenido de mis días se definiera en un par de horas, que estuviese olvidando que se sentían los abrazos, y que las pesadillas me acompañaran tanto como los días lluviosos en Bogotá. Que el celular solo me sirviese para ver la hora, el Internet para hacer trabajos, y la cama, no para dormir, sino para soñar despierta. 

Puede que pasase más tiempo sola, que ya no tuviese una sonrisa a la cual besar, que escondiera en mis ojos todo el amor que había ocultado por miedo a no ser correspondido. Tal vez ya no me acordarse que se sentía ser normal, común. Que no hablase con mis amigas de cosas usuales, sino de magia, fantasías, lugares distantes, y chicos imposiblemente reales. Que mis chistes no fuesen chistosos, que mis miradas ya no fuesen muy tiernas y que mi motricidad se gastara con los días. Que mi estado variase con el tiempo, con las horas, con las melodías. Que de noche fuese una y de día otra. Que escribiese más de lo que se tarda una persona en Facebook. Que viviera queriendo a unos cuantos, amando a unos pocos y despreciando a muchos otros. Tal vez, la gente comenzase a fastidiarme y mi círculo amistoso fuese reducido. Puede que mirase más las gotas de la lluvia que la televisión, que me amara más la pizza, el agua, el helado y los dulces que a mi propia salud. Que no soñase con casarme, como muchas lo desean. Tal vez ahora miraba más el contenido que la portada. Que los días tristes se definiesen por la cantidad de frío que hiciera, que el despertador no me despertase, que el miedo me invadiese, la timidez aumentara y el nerviosismo me invadiera. Puede que ahora le volviese a temer a algunos profesores como en la primaria, que cada salida significara algo importante porque no eran muy seguidas. Que hiciera cosas que nunca me imaginaba haciendo pero que siempre había querido. Que la lista de deseos aumentara y que el tiempo no fuese tanto como yo deseaba. Que desperdiciara días enteros en la cama, y que utilizara otros para ser de mujer maravilla. Que me volviese más sensible con los animales y más cursi con los días. 


Tal vez vivía más en el pasado que en el futuro. Tal vez ahora ya no fuese la misma de hace 5 o 9 años, y es que ¿quién lo era?  Si con cada minuto que pasa somos más distintos de lo que éramos en el anterior.  Tal vez ahora no tenía mucho, pero lo que tenía y lo que era me bastaba para ser feliz. Tal vez ahora no fuese la misma de hace 10 segundos, pero había aprendido a vivir con el cambio, me había acoplado y me lo había apropiado. Puede que ahora fuese más variable que el clima pero lo cambiante siempre es nuevo, fresco y atrae.



" En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer cada momento" Julio Cortazar





domingo, 3 de marzo de 2013

El último aliento de amor

Cómo empezar a decir, o escribir en este caso, sobre esa muestra de afecto que ya muchos hemos intentado explicar, pero que pocos han conseguido entender. Cómo mencionar palabra alguna, de lo que solamente puede ser comprendido a través de las miradas, las caricias, los actos. Pues bien, aunque aún soy muy joven para apropiarme del tema, y acepto que es muy poco lo que sé sobre éste; creó, desde mi posición no de crítica, sino de espectadora, que “Amour”, o “Amor” traducido en español, ha consumado a la palabra misma, así como se consuma el matrimonio.



“Amor”, esa película austriaca, dirigida por Michael Haneke, es sin más, una de las pocas que ha logrado cautivarme. Esta bella historia de una pareja octagenaria que pese a su vejez siguen juntos. Que han vivido ya lo suficiente para comprender que el lazo que los une es más fuerte que los obstáculos, que cuando se está en las buenas,también se acompaña en la malas y mucho más en las peores. Que diferencian entre las palabras dependencia y compañía. Que conocen el apoyo y sobre todo, saben, que solo basta un gesto para concebir que se aman. 

"Amor" no solo llega a ser encantadora; también es desgarradora. Su trama, llena de un lenguaje de señales más que de palabras y diálogos, nos lleva por un recorrido entre el amor y la muerte. Un filme doloroso, dramático, pero a la vez enternecedor, que, como ya lo escribí antes, representa un poco de lo que este magnífico sentimiento puede llegar a significar en este frío mundo. Amor, representado en un último suspiro, o mejor, amor, simbolizado en un último aliento, un último acto. 

"AMOUR"

♥ Lore Torres 



miércoles, 7 de noviembre de 2012


AMOR, RECUERDOS, POESÍA Y DOLOR

Los seres humanos poseemos una memoria extraordinaria, capas de guardar y almacenar cualquier  recuerdo: desde alegres, pasando por los que nos producen miedo, hasta llegar a los dolorosos. Sin embargo, en ocasiones son estos últimos los que  tenemos más presentes.  ¿Por qué? Simple, porque nos marcan, dejan una huella, un hueco, un vació. Y ¿Cuál es la razón por la que permanecen más tiempo que lo otros? Porque nosotros somos seres masoquistas, nos encanta, nos divierte, lo disfrutamos; somos adictos al dolor, nos gusta sentirlo, nos es placentero, pero además nos da experiencia, bien lo dijo Dante “Quien sabe de dolor, todo lo sabe”.

El dolor hace parte de nuestras vidas, incluso más que la alegría, él nos enamora,  es inteligente, descarado, pretencioso, nos enseña, nos llena y nos acompaña, sobre todo nos acompaña, siempre está presente aunque lo olvidemos por momentos; incluso es más real, que la dichosa felicidad que muchos buscan, pocos encuentran y solo algunos disfrutan. El dolor es nuestra esencia y hace parte de nuestra existencia, tanto como el aire y el agua y mucho más que una sonrisa falsa.



“La vida es dolor, la vida es espanto, y el hombre es desdichado. Ahora todo es dolor y espanto. Ahora el hombre ama la vida. Y así obra. La vida se da ahora por dolor y espanto, y todo eso es un engaño”.
DOSTOIEVSKI, 1970.

“El hombre tiene lugares en su corazón que todavía no existen, y para que puedan existir entra en ellos el dolor”.
BLOY, León. 1947

“Si a un estado carente de dolor se agrega la ausencia de aburrimiento, entonces se ha alcanzado en lo esencial la felicidad terrenal; todo lo demás es quimera”.
 SHOPENHAUER, Arthur. 2006
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“Y el dolor sin la vida no sería, y la vida con el dolor es sólo para que el dolor viva”.
DE LEÓN, Fray Luis. 1992


RECUERDO

Recuerdo tus besos, pero no a que sabían

Recuerdo tus ojos, tu mirar, pero no recuerdo lo está me decía

Recuerdo tus manos, suaves, frágiles y apuñaladoras

Recuerdo tu sonrisa, tu tierna sonrisa,

Grande, brillante, muy alegre, pero no recuerdo, no ya no, ya no recuerdo como se oía.


Recuerdo tu espacio y el tiempo que me dedicaste

Recuerdo esa noche de noviembre y las tardes de marzo

Recuerdo tus palabras pero no sus significados

Recuerdo tus chistes bastante tontos

Recuerdo este amor,

Si, lo recuerdo porque me marco

Fue un amor doloroso, torturante, agobiante pero hermoso

Muy hermoso,  hermoso a su manera y único, único como ningún otro

Pero fue y ya nunca más volverá a ser

Porque ya me enseñaste todo lo que sabías

Ya me entregaste todo lo que tenías

Ya no te queda nada, nada que desee ya no tienes nada nuevo

El dolor que me diste ya se perdió, ahora es común y tosco.


Ahora esta Julieta busca su sufrimiento en otro amor

Uno que me recuerde quien fui, quien soy y quien seré

Porque tu amor, tu amor fue el más grande, pero se termino

Porque tristemente el destino no nos unió en la eternidad con el suicidio

Como lo hizo con Romeo y Julieta

No, nuestra historia fue más triste, estamos vivos

Y vivos no podemos seguir juntos.


Porque este amor nos agobia demasiado

Por eso te recuerdo. Aunque ahora que lo pienso

A veces olvido cosas

¡Como tu nombre y tus besos!





♥ Lore Torres 

miércoles, 17 de octubre de 2012

La poésie faite par moi



De la lujuria a las palabras, el alma se descarga en las letras de un poema:

LUJURIA 

Hay lujuria en este cuarto 
dos cuerpos, dos labios un deseo
miradas, miradas dulces
penetrantes, agobiantes, tentadoras.

Hay besos en el aire
muchos sueños, muchos otros, un sentimiento  
uno prohibido, ambicioso, desesperado. 

El  apetito los consume, ambos arden
 se queman, se lastiman, se aman.

El amor los hace uno 
como el fuego devorando a la madera
como el viento creando las olas
como Borges escribiendo poemas

La noche es su escenario,
la luna su cómplice, 
la soledad la culpable.

La pasión los comete,
los define, los termina, los destruye.

Beso tras beso, se mienten, se engañan 
Las caricias los rasgan
el cariño los tatúa
los recuerdos se guardan.

La ambición termina
su cómplice se pierde entre el frió
y la realidad los atropella
Ahora vuelven a ser dos desconocidos

Ahora vuelvo de un sueño recóndito y escribo.



♥ Lore Torres 

Dreams

Dreams